Gran parte de la ciudadanía palmera, lleva muchos años expresando su
oposición a que en La Palma se implante un modelo turístico basado en
grandes infraestructuras y sistemas de ocio como complejos hoteleros de
gran tamaño, campos de golf, puertos deportivos, elementos todos ellos
que representan al denominado “turismo de masas” o de “sol y playa”.
Este modelo, tendría difícil implantación en un territorio con un
alto valor natural y paisajístico, frágil y con una biodiversidad de
gran importancia como es el caso de La Palma, isla que ostenta el título
de Reserva Mundial de la Biosfera por los motivos anteriormente
mencionados.
Esta contundente negativa ha sido expresada en repetidas ocasiones
por la población palmera, mediante miles y miles de escritos y
alegaciones a los distintos planes y proyectos, miles y miles de firmas
de apoyo a las diferentes campañas, que los colectivos ecologistas han
hecho en contra de los campos de golf, prestando su colaboración para
sufragar los gastos que conlleva la presentación de una demanda judicial
contra el Plan Territorial Especial de Turismo del Cabildo de La Palma,
cuya sentencia definitiva ha anulado tres campos de golf (Los Llanos de
Aridane, Barlovento y Breña Alta), de los cinco previstos.
Además, recientemente, el Ayuntamiento de Puntagorda ha anunciado de
forma oficial que retirará de su PGO el campo de golf proyectado en el
municipio, donde también la ciudadanía ha expresado su oposición al
mismo.
El pasado día 11 de mayo durante la celebración de la prueba
deportiva Transvulcania 2013 que transcurre por los senderos de la isla,
varios colectivos organizaron un acto informativo y reivindicativo,
aprovechando la presencia de miles de personas amantes del senderismo y
de la naturaleza, para alertar nuevamente de las consecuencias que
supone la construcción del campo de golf de Fuencaliente.
Para dichas organizaciones sociales, culturales y de defensa
medioambiental, el proyecto de campo de golf y la correspondiente
megaurbanización asociada al mismo, es un auténtico atentado
socioambiental, al perjudicar no sólo los valores naturales que la zona
tiene, sino también los valores agrícolas y etnográficos que alberga,
además de encontrarse lindando con dos Espacios Naturales Protegidos
como son Cumbre Vieja y Tamanca.
Por otro lado se verá afectada negativamente una de las rutas de
senderismo más emblemáticas de La Palma, como es la Ruta de los
Volcanes, así como la prestigiosa prueba deportiva Transvulcania, que es
un referente mundial para este deporte y también para el senderismo y
la naturaleza en general.
Para los colectivos que han llevado a cabo esta acción, el turismo de
golf no es una opción válida ni sostenible para el desarrollo
socioeconómico de la isla. De hecho no se ha demostrado su viabilidad
económica y de creación de empleo como nos han hecho creer
fraudulentamente.
Desde el punto de vista de la rentabilidad social, por otra parte,
hay que hacer un balance entre los ingresos de una actividad y sus
costes (de infraestructuras, ambientales y sociales). Mientras que los
campos de golf y su entorno tienen un consumo importante de territorio y
de otros recursos naturales, afectando seriamente al paisaje, y suponen
grandes inversiones en infraestructuras y acondicionamiento, otras
modalidades de “turismo activo” (como las visitas culturales, el
ciclismo y el senderismo) no exigen apenas infraestructuras especiales,
sino que su atractivo se basa, precisamente, en la existencia de caminos
tranquilos y entornos naturales y culturales preservados al máximo.
Habría que añadir que los “resorts” que se crean en torno a los campos
de golf pretenden absorber el máximo del gasto del turista, con una
oferta concentrada de servicios y ocio, mientras que las actividades
antes mencionadas benefician a muchos más pequeños negocios, al
dispersar a los usuarios y sus gastos por un territorio mucho más
extenso. (Vicent Torres, “Turismo de golf”).
Sin embargo, si supondrá un movimiento especulativo de un territorio
que servirá para el exclusivo beneficio de las empresas que pretenden
llevar a cabo este proyecto, rechazado masivamente por la población de
Fuencaliente y de La Palma.
Por todo ello, exigimos la defensa de un modelo de desarrollo
turístico para La Palma que esté acorde con los valores naturales de la
misma. Un modelo turístico que abogue por el senderismo, la naturaleza,
por un turismo de actividad donde el principal atractivo sea
precisamente nuestro paisaje y nuestros espacios naturales.
Firman el escrito los siguientes colectivos:
Asociación Socio Cultural Mareando
Tagoror Amigos de Fuencaliente
Asamblea Ecologista de La Palma
La Centinela Ecologistas en Acción de La Palma
BenMagec Ecologistas en Acción de Canarias
Fuente:
La Voz de la Palma
“Una cosa no es justa por el hecho de ser ley.
Debe ser ley porque es justa”