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El presidente se ha currado la batalla contra Soria y contra Repsol y los canarios lo valoran
Las manifestaciones contra las prospecciones y la extracción, en su
caso, de petróleo a 60 kilómetros de las costas de las islas canarias
más orientales, por parte de Repsol, serán también un refrendo a
Paulino Rivero y a quienes se han alineado con él en esta batalla.
Serán también una explícita reprobación a la política del ministro
José Manuel Soria
y del Partido Popular, a cuyos senadores y diputados canarios se les
reclama que apoyen a Coalición Canaria en la guerra del petróleo, ya que
está en juego la supervivencia medioambiental de las Islas Canarias.
Desde hace mucho tiempo se recrimina a los parlamentarios de los dos
grandes partidos nacionales que no se alineen con los nacionalistas
cuando se trata de defender asuntos de las islas. Y se les recrimina que
sean peones al servicio de Madrid, sin tener en cuenta los intereses de
la tierra cuyos habitantes los votan. Esta vez, el PSOE estará con CC.
La disciplina férrea que los partidos estatales imponen a sus
militantes los hacen muy vulnerables electoralmente. De ahí el éxito que
Coalición Canaria y otros partidos de corte nacionalista tienen en los
comicios municipales, autonómicos e insulares, éxito que, en parte, se
le niega en las elecciones generales o en las recientes elecciones
europeas. Los canarios saben diferenciar y seleccionan muy bien sus
votos.
La postura de los senadores y diputados del PP en el asunto del
petróleo es vergonzosa. Fíjense cómo en Mallorca han hecho piña con los
afanes de los ciudadanos y han reprobado tanto las prospecciones como
las futuras extracciones, en contra de los designios de su propio
partido. Con ellos tienen al sector turístico, sobre todo, que ve
peligrar los atractivos de unas islas de gran belleza que viven de esta
industria.
De ahí que las manifestaciones en Canarias, el sábado, contra las
prospecciones y contra la intolerancia del PP y de su ministro Soria
puedan ser un refrendo indirecto a favor de Paulino Rivero, que podría
presentarse a un tercer mandato como candidato a la Presidencia del
Gobierno.
Está claro que cuanto más se tarde en designar candidato, más se
favorece a Rivero, que en las distancias cortas es temible, pero en las
largas no se queda atrás.
Estas concentraciones y el aumento de su popularidad le vendrían
mucho mejor aún si la elección de candidato se produjera en junio-julio,
pero va a ser en septiembre, según al acuerdo que han llegado los
secretarios generales insulares del partido y el secretario general
nacional,
José Miguel Barragán.
Fuente: eldiariodetenerife.com
“Una cosa no es justa por el hecho de ser ley.
Debe ser ley porque es justa”