Una interrogante muy
frecuente entre aquellos que estudian el reino animal, o entre las
personas amantes de la naturaleza, es si pueden los animales predecir la muerte.
Son varias las historias de gatos y perros que
de algún modo se las ingenian para saber si sus amos están enfermos e
identificar el momento postrero. ¿Se trata de un “sexto sentido” o
poseen habilidades ocultas que aún ignoramos? He aquí algunas respuestas
que los científicos han logrado.
Gatos que predicen la muerte
Uno de los ejemplos más ilustrativos de gatos que predicen la muerte apareció en julio del 2007 en la New England Journal of Medicine. Se trataba de un minino, de nombre Oscar, que vivía en un sanatorio y parecía predecir el final de los pacientes mucho tiempo incluso antes de morir.
Se dice que sus
vaticinios eran muy exitosos y que, si se le echaba de la habitación del
enfermo en fase terminal, comenzaba a maullar. Al morir el paciente,
Oscar los lamía y se retiraba.
El sentido del olfato de los animales
Las explicaciones a este
fenómeno, aunque no conclusivas, apuntan a que tanto las personas como
los animales que están muriendo producen un tipo de olor que es
detectado por el fino sentido del olfato de los animales. Este olor
proviene de sustancias químicas secretadas en el organismo.
Los expertos en felinos
aseguran que los gatos pueden detectar cuando están enfermos tanto
humanos como sus semejantes. A diferencia de los animales, los seres
humanos no podemos detectar aroma alguno.
Comportamientos vigiles de los animales
En cuanto a los
comportamientos vigiles de los animales, los científicos creen que
pueden ser una copia de las conductas humanas. En el caso de Oscar, el
gato probablemente estuviera reproduciendo una conducta aprendida del
equipo de salud que atiende a los enfermos, cuyos miembros suelen
mantenerse cuidando a los pacientes hasta el último aliento.
Otras habilidades sensoriales de los animales
Predecir la muerte no es la única de las habilidades sensoriales de los animales,
estos también pueden detectar tipos específicos de enfermedades a
partir del olor que se produce en los organismos, como es el caso del
cáncer.
Los estudios han
mostrado que los canes son capaces de detectar el cáncer de vejiga tan
solo oliendo la orina de los pacientes. Otros pueden ser entrenados para
predecir ataques epilépticos o infartos inminentes. Para ello se les
enseña a identificar no solo olores sutiles, sino además cambios en el
cuerpo como la dilatación de las pupilas.
“Una cosa no es justa por el hecho de ser ley.
Debe ser ley porque es justa”